LO BÁSICO DEL VIH

Aprende los principios básicos del VIH; todo lo que necesitas saber sobre el VIH y cómo contagiarte.

VIH significa virus de la inmunodeficiencia humana. Se debilita el sistema inmune de una persona al destruir células importantes que combaten enfermedades e infecciones. No existe una cura efectiva para el VIH. Pero con la atención médica adecuada, el VIH puede controlarse. Algunos grupos de personas en los Estados Unidos tienen más probabilidades de contraer el VIH que otros debido a muchos factores, incluidos sus parejas sexuales, sus conductas de riesgo y el lugar donde viven. Esta sección te brindará información básica sobre el VIH, tal como la forma en que se transmite, cómo puedes prevenirlo y cómo hacerse la prueba del VIH.

Como parte de la mundialmente conocida AIDS Healthcare Foundation, los Centros de Salud de AHF ofrecen los procedimientos de pruebas más precisos y las terapias más avanzadas disponibles. Nos comprometemos a brindar atención personalizada y de vanguardia a pacientes con VIH/SIDA u otras deficiencias inmunológicas. Haz clic aquí para encontrar un centro de atención médica de AHF cerca a ti.

¿QUÉ ES EL VIH?

VIH significa virus de la inmunodeficiencia humana. Es el virus que puede conducir al síndrome de inmunodeficiencia adquirida o al SIDA si no se trata. A diferencia de otros virus, el cuerpo humano no puede eliminar completamente el VIH, incluso con tratamiento. Entonces, una vez que contraes VIH, lo tienes de por vida.

El VIH ataca el sistema inmunitario del cuerpo, específicamente las células CD4 (células T), que ayudan al sistema inmunitario a combatir las infecciones. Si no se trata, el VIH reduce el número de células CD4 (células T) en el cuerpo, haciendo que la persona tenga más probabilidades de contraer otras infecciones o cánceres relacionados con infecciones. Con el tiempo, el VIH puede destruir tantas de estas células que el cuerpo no puede combatir infecciones y enfermedades. Estas infecciones oportunistas o cánceres aprovechan un sistema inmune muy débil y es señal de que la persona tiene SIDA, la última etapa de la infección por el VIH.

Actualmente no existe una cura efectiva, pero con la atención médica adecuada, el VIH puede controlarse. El medicamento utilizado para tratar el VIH se llama terapia antirretroviral o TARV. Si se toma de la manera correcta, todos los días, este medicamento puede prolongar drásticamente la vida de muchas personas infectadas con el VIH, mantenerlas sanas y reducir sus posibilidades de infectar a otros. Antes de la introducción del tratamiento antirretroviral a mediados de la década de 1990, las personas con VIH podían progresar al SIDA en solo unos pocos años. Hoy, alguien diagnosticado con VIH y tratado antes de que la enfermedad esté muy avanzada puede vivir casi tanto como una persona que no tiene VIH.

 
¿CUÁLES SON LAS ETAPAS DEL VIH?

Cuando las personas contraen el VIH y no reciben tratamiento, generalmente progresarán a través de tres etapas de la enfermedad. Los medicamentos para tratar el VIH, conocidos como terapia antirretroviral (TARV), ayudan a las personas en todas las etapas de la enfermedad si se toman correctamente, todos los días. El tratamiento puede retrasar o prevenir la progresión de una etapa a otra. También puede reducir drásticamente la posibilidad de transmitir el VIH a otra persona.

Etapa 1: Infección aguda por VIH

Dentro de 2 a 4 semanas después de la infección con VIH, las personas pueden experimentar una enfermedad similar a la gripe, que puede durar algunas semanas. Esta es la respuesta natural del cuerpo a la infección. Cuando las personas tienen una infección aguda por VIH, tienen una gran cantidad de virus en la sangre y son muy contagiosas. Pero las personas con infección aguda a menudo desconocen que están infectadas porque es posible que no se sientan mal de inmediato o en absoluto. Para saber si alguien tiene una infección aguda, es necesaria una prueba de anticuerpo/antígeno de cuarta generación o una prueba de ácido nucleico (NAT). Si crees que has estado expuesto al VIH a través del sexo o el consumo de drogas y tienes síntomas similares a los de la gripe, busca atención médica y solicita una prueba para diagnosticar una infección aguda.

Etapa 2: Latencia clínica (inactividad o latencia del VIH)

Este período a veces se llama infección asintomática por VIH o infección crónica por VIH. Durante esta fase, el VIH todavía está activo, pero se reproduce a niveles muy bajos. Las personas pueden no tener ningún síntoma o enfermarse durante este tiempo. Para las personas que no toman medicamentos para tratar el VIH, este período puede durar una década o más, pero algunos pueden progresar más rápido en esta etapa. Las personas que toman medicamentos para tratar el VIH (TARV) de la manera correcta, todos los días, pueden estar en esta etapa durante varias décadas. Es importante recordar que las personas aún pueden transmitir el VIH a otras personas durante esta fase, aunque las personas que se someten a tratamiento antirretroviral y se mantienen suprimidas de forma viral (tienen un nivel muy bajo de virus en la sangre) tienen menos probabilidades de transmitir el VIH que aquellas que no lo han suprimido viralmente. Al final de esta fase, la carga viral de una persona comienza a subir y el recuento de células CD4 comienza a disminuir. Cuando esto sucede, la persona puede comenzar a tener síntomas a medida que aumentan los niveles de virus en el cuerpo y la persona pasa a la Etapa 3.

Etapa 3: Síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA)

El SIDA es la fase más severa de la infección del VIH. Las personas con SIDA tienen sistemas inmunitarios tan dañados que sufren de una cantidad cada vez mayor de enfermedades graves, llamadas enfermedades oportunistas.

Sin tratamiento, las personas con SIDA generalmente sobreviven alrededor de 3 años. Los síntomas comunes del SIDA incluyen escalofríos, fiebre, sudores, inflamación de los ganglios linfáticos, debilidad y pérdida de peso. Las personas son diagnosticadas con SIDA cuando su recuento de células CD4 cae por debajo de 200 células/mm o si desarrollan ciertas enfermedades oportunistas. Las personas con SIDA pueden tener una alta carga viral y ser muy contagiosas.

¿CÓMO SÉ SI TENGO VIH?

La única manera de saber con certeza si tienes VIH es haciéndote la prueba. Conocer tu estado de salud es importante porque te ayuda a tomar decisiones saludables para prevenir contraer o transmitir el VIH.

Algunas personas pueden experimentar una enfermedad similar a la gripe dentro de las 2 a 4 semanas posteriores a la infección (infección de la etapa 1 del VIH). Pero algunas personas pueden no sentirse enfermas durante esta etapa. Los síntomas similares a la gripe incluyen fiebre, escalofríos, sarpullido, sudores nocturnos, dolores musculares, dolor de garganta, fatiga, ganglios linfáticos inflamados o úlceras bucales. Estos síntomas pueden durar desde unos pocos días hasta varias semanas. Durante este tiempo, la infección por VIH puede no aparecer en una prueba de VIH, pero las personas que la tienen son altamente infecciosas y pueden transmitir la infección a otras personas.

Si tienes estos síntomas, eso no significa que tengas VIH. Cada uno de estos síntomas puede ser causado por otras enfermedades. Pero si tienes estos síntomas después de una posible exposición al VIH, consulta a un auxiliar de atención médica e infórmales sobre tu riesgo. La única manera de determinar si estás infectado es haciéndote una prueba de infección por VIH.

Para encontrar lugares cerca de ti que ofrecen pruebas confidenciales de VIH,

  • Visita gettested.cdc.gov,
  • Envía un mensaje de texto con tu código postal al número 566948, o
  • Llama al 1-800-CDC-INFO (1-800-232-4636).

También puedes usar un kit de prueba para el hogar, disponible para su compra en la mayoría de las farmacias y en línea.

Después de hacerte la prueba, es importante averiguar el resultado de tu prueba para que puedas hablar con tu auxiliar de atención médica sobre las opciones de tratamiento si eres VIH positivo o aprender formas de prevenir el VIH si eres VIH negativo.

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¿EXISTE UNA CURA PARA EL VIH?

Actualmente no existe una cura efectiva para el VIH. Pero con la atención médica adecuada, el VIH puede controlarse. El tratamiento para el VIH se llama terapia antirretroviral o TARV. Si se toma de la manera correcta, todos los días, el TARV puede prolongar drásticamente la vida de muchas personas infectadas con el VIH, mantenerlas sanas y reducir en gran medida sus posibilidades de infectar a otros. Antes de la introducción del tratamiento antirretroviral a mediados de la década de los 90s, las personas con VIH podían progresar al SIDA (la última etapa de la infección por el VIH) en unos pocos años. Hoy, alguien diagnosticado con VIH y tratado antes de que la enfermedad esté muy avanzada puede vivir casi tanto como una persona que no tiene VIH.

VIVIENDO CON VIH

En la actualidad, se estima que 1.1 millones de personas viven con el VIH en los Estados Unidos. Gracias a mejores tratamientos, las personas con VIH viven ahora más que nunca, y con una mejor calidad de vida. Si vives con el VIH, es importante tomar decisiones que te mantengan saludable y protejan a los demás.

Mantenerse sano.

Debes comenzar la atención médica y comenzar el tratamiento del VIH tan pronto como se diagnostique el VIH. Se recomienda tomar medicamentos para tratar el VIH, llamados terapia antirretroviral o TARV, para todas las personas con VIH. Tomar medicamentos para tratar el VIH disminuye la progresión del VIH y ayuda a proteger tu sistema inmunológico. La medicina puede mantenerte saludable por muchos años y reduce enormemente tus posibilidades de transmitir el VIH a tus parejas sexuales si se toma correctamente, todos los días.

Si estás tomando medicamentos para tratar el VIH, visita a tu auxiliar de atención médica con regularidad y siempre toma el medicamento según las indicaciones para mantener tu carga viral (la cantidad de VIH en la sangre y en otras partes del cuerpo) lo más baja posible.

Cuéntalo.

Es importante compartir tu estado de VIH con tu pareja sexual y de uso compartido de agujas, incluso si no te sientes cómodo haciéndolo. La comunicación con ellos (as) sobre tu estado de VIH les permitirá tomar medidas para mantenerse sanos a ambos.

También, pregunta a tu departamento de salud sobre los servicios gratuitos de notificación a las parejas. El personal del departamento de salud puede ayudarte a encontrar a tus parejas sexuales o que comparten agujas para informarles que pueden haber estado expuestos(as) al VIH y brindarles pruebas, asesoramiento y referencias para otros servicios. Estos servicios de notificación de parejas no revelarán tu nombre a menos que desees trabajar con ellos para decírselo a tus parejas.

Muchos Estados tienen leyes que requieren que les informes a tus parejas sexuales si eres VIH positivo/a antes de tener relaciones sexuales (anales, vaginales u orales) o antes de compartir drogas o agujas para inyectarse drogas. En algunos estados, se te puede acusar de un delito si no le dices a tu pareja sobre tu estado de VIH, incluso si tu pareja no se infecta.

Obtener apoyo.

Recibir un diagnóstico de VIH puede ser un suceso que cambia la vida. Las personas pueden sentir muchas emociones: tristeza, desesperación e incluso enojo. Los auxiliares de servicios de salud y trabajadores de servicios sociales aliados, a menudo disponibles en la oficina de tu auxiliar de atención médica, tendrán las herramientas para ayudarte a trabajar durante las primeras etapas de tu diagnóstico y comenzar a controlar tu VIH.

Hablar con otras personas que tienen VIH también puede ser útil. Encuentra un grupo local de apoyo para el VIH. Obtén información sobre cómo otras personas que viven con el VIH han manejado su diagnóstico.

1 DE CADA 7 PERSONAS VIVIENDO CON VIH NO LO SABE.

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